El reino vegetal no deja de sorprendernos, la naturaleza siempre será nuestra madre y maestra.

Esculturas de Bonsai en Cráneos Humanos

Esta imágenes ilustran la frase en latín “Memento Mori”, que significa “Recuerda que vas a Morir”, realizada por el diseñador australiano Jack Of The Dust, quien imaginó estas esculturas de bonsai en cráneos humanos.

Estas sorprendentes creaciones son una celebración a la vida y a la muerte. Hechas totalmente a mano, a partir de cráneos humanos reales que son decorados para darles esta nueva vida.

El artista vender estos cráneos en su propia página web, en donde podremos encontrar diversas decoraciones en base a pintura, hasta recubrimientos de la superficie de los cráneos, para dar origen a nuevas y espeluznantes formas.

Árboles Bonsai que Flotan en el Aire

El proyecto llamado “Air Bonsai”, es un claro ejemplo donde la naturaleza y tecnología se juntan.

Los árboles que levitan son diseñados por la compañía japonesa Hoshinchu. La magia es posible gracias a dos potentes imanes, uno en el árbol en sí y otro en la base, los cuales permiten que el bonsái pueda estar suspendido y gire lentamente en el aire.

Tal como vemos en el video los pequeños Bonsai flotan sobre la plataforma magnética y pueden girar sobre su eje de forma delirante, lo que a simple vista parece arte de magia, es solo producto de la ciencia aplicada a un producto único.

Los curiosos arbolitos está en campaña de financiación en Kickstarter y ya ha superado con creces su meta. Debido a las restricciones que existen en la importación de plantas entre países, sus creadores sólo estarán en posibilidades de enviar los “Air Bonsai” a Japón, Estados Unidos y Canadá.

El Asombroso Nenúfar Victoria

El Victoria Regia (Reina Victoria) es un Nenúfar gigante, de grandes hojas flotantes. Suele encontrarse en las aguas de estanques pantanosos y también en las de los grandes ríos de América tropical.

Todos los nenúfares poseen hojas flotantes mediante las cuales obtienen del aire el oxigeno necesario, oxigeno que no encuentran en cantidad suficiente en las aguas estancadas en que acostumbran vivir. Sin embargo, el Victoria Regia tiene un aspecto muy singular: sus hojas son circulares y están provistas de un reborde que hace de ellas verdaderos recipientes.

La red de nervios de su parte interior les da solidez y transporta el oxigeno hacia la parte sumergida de la planta. El diámetro de dichas hojas oscila entre 1 y 2 metros; estas balsas naturales pueden soportar el peso de un niño y hasta servirle de embarcación… aunque de escasa estabilidad.   😉