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Momia con una lengua de oro descubierta en Egipto

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Los arqueólogos han encontrado una momia de 2.000 años de antigüedad con una lengua de oro en Egipto en el sitio Taposiris Magna.

Los embalsamadores quizás colocaron la lengua dorada en la momia para asegurarse de que el difunto pudiera hablar en el más allá, dijo el Ministerio de Antigüedades de Egipto.

El comunicado de este singular hallazgo, dice:

“Si la momia de lengua dorada se encontrara con Osiris, el dios del inframundo, en la otra vida, habrían necesitado poder hablar con el dios”

No está claro si la momia tenía un impedimento en el habla cuando estaba viva. Tampoco está claro por qué la lengua se hizo específicamente de oro.
Los arqueólogos, dirigidos por Kathleen Martinez, de República Dominicana, descubrieron la momia en Taposiris Magna, que tiene templos dedicados a Osiris e Isis, una diosa que era esposa y hermana de Osiris.

Los investigadores también encontraron varias estatuas que representan a las personas que fueron enterradas en el sitio; las estatuas están tan bien conservadas. Las estatuas poseen una apariencia formal, sin sonrisas en sus rostros.

El verdadero Indiana Jones

El verdadero Indiana Jones fue un arqueólogo alemán llamado Otto Rahn (1904-1938) el cual sirvió de inspiración para la película dirigida por Spielberg.

Dedicó su vida a buscar el Santo Grial, la copa en la cual, según la leyenda, fue recogida la sangre de Cristo cuando éste fue crucificado. A diferencia del personaje ficticio, a Otto Rahn su obsesión le costó la vida.

Convencido de que los cátaros habían robado la reliquia, viajó a Francia y recorrió las catacumbas debajo del castillo de Montsegur, de donde regresó con las manos vacías. Escribió un libro: Cruzada por el Grial, el cual fascinó a Heinrich Himmler, quien le ofreció patrocinar su búsqueda. Rahn siguió investigando y escribió un segundo libro: La Corte de Lucifer, que gustó mucho al dirigente nazi.

Los Nazis estaban muy interesados en conseguir objetos de poder de las tradiciones judeo-cristianas, de las que no comprendían su auténtico significado, y les otorgaban importantes propiedades paranormales.

Por desgracia, se descubrió que era homosexual y Himmler encomendó la tarea de asesinarlo a un sicario profesional.

Éste se puso en contacto con Rahn y le dio la opción de suicidarse. Rahn aceptó, y subió a una zona nevada de las montañas tirolesas donde murió congelado.