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Materas en forma de Cerebro Humano

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Que tal esta curiosa matera rosa en forma de un realista cerebro humano.

Este genial diseño de cerebros materas está pintado y hecho a mano por la gente de BirdBearStudio son regalos perfectos para estudiantes de medicina, anatomía, psicólogos y terapeutas.

Puedes conseguirla en la Tienda Esty

 

¿Comó miramos dentro del Cerebro?

Estas son las técnicas que nos ha permitido comprender mucho acerca del cerebro, de cómo funciona y como se comporta antes ciertos estímulos. Así mismo ha permitido desarrollar diversos experimentos que ha permitido a los científicos el desarrollo de nuevas ciencias como: la neuroanatomía, neurolingüística, neuropsicología, la psicofarmacología, y el neuromarketing, entre otras.

Electroencefalografía:

Esta técnica sirve para observar el funcionamiento eléctrico cerebral  y consiste en el registro de la actividad bio-eléctrica producida por el cerebro en diferentes tipos de condiciones y ante diferentes clases de estímulos, tales como: reposo, vigilia, sueño, etc.

Para el registro de esta actividad cerebral, se utilizan una serie de electrodos, que son adheridos al cuero cabelludo del paciente (pasta conductora, metal de los electrodos, plástico o casco de goma).  El resultado de este es el Electroencefalograma (EEG) que suele ser impresa en una tira de papel para dejar constancia de la actividad registrada.

Resonancia Magnética:

La resonancia magnética es una técnica de la medicina usada para el diagnóstico y estudio del cerebro, así como de otros órganos del cuerpo.

Se realiza por medio de un conjunto de aparatos emisores de electromagnetismo, antenas receptoras de radio frecuencias y computadoras que analizan datos para producir imágenes detalladas, usualmente en tres dimensiones con un nivel de precisión nunca antes obtenido que permite detectar alteraciones en los órganos y los tejidos del cuerpo humano.

El escáner para realizar resonancias magnéticas contiene un poderoso imán que atrae los protones contenidos en los átomos de hidrógeno que conforman los tejidos, los cuales, al ser estimulados por las ondas de radio frecuencia, salen de su alineamiento normal. Cuando el estímulo se suspende, los protones regresan a su posición original, liberando energía que se transforma en señales de radio para ser captadas por una computadora y ser transformada en imágenes.

El campo magnético producido por una resonancia magnética es aproximadamente 10,000 veces mayor que el de la tierra. Un examen produce docenas o algunas veces cientos de imágenes.

Tomografía por Emisión de Positrones:

La tomografía por emisión de positrones o PET (Positron Emission Tomography), es una técnica no invasiva de diagnóstico e investigación, que es capaz de medir y producir imágenes “en vivo” de la actividad metabólica del cuerpo humano. La imagen se obtiene gracias a que los tomógrafos son capaces de detectar los fotones gamma emitidos por el paciente.

Para esto el médico inyecta una pequeña cantidad de un material radiactivo, esta sustancia viaja a través de la sangre y se acumula en órganos y tejidos a estudiar. Después de una hora aproximadamente, esta sustancia radiactiva es absorbida por el cuerpo sin producir daños en el paciente. El paciente se acuesta en una mesa que se desliza dentro de un agujero en forma de túnel para realizar la tomografía.

La máquina detecta la energía liberada por la sustancia radiactiva y la convierte en imágenes tridimensionales, que son enviadas a una computadora para su análisis e interpretación.

 

Modelando el Cerebro Humano

El objetivo del Proyecto Blue Brain es modelizar el cerebro humano con superordenadores en 10 años usando una aproximación biológicamente realista.

Problemas como enfermedades mentales, memoria, percepción: están hechos de neuronas y señales eléctricas, una vez modelado el sistema, se planea encontrar una solución a todos estos problemas, en un supercomputador que modele cada una de las 100.000.000.000 sinapsis del cerebro.

El proyecto está liderado por Henry Markham, quien afirma que los misterios de la mente pueden ser resueltos por medio de este modelo del cerebro.

Le llevó al universo 11 mil millones de años construir el cerebro. Tuvo que mejorarlo un poco: Tuvo que añadir la parte frontal, para que podamos tener instintos para que pudieran arreglárselas en la tierra. Pero auténtico gran paso fue el neocórtex.

En palabras del propio Henry Markham:

Nuestra misión es construir un modelo detallado y realista del cerebro humano en un computador. Y hemos hecho, en los últimos 4 años, una prueba de concepto en una pequeña parte del cerebro de un roedor y con esta prueba, estamos incrementando la escala del proyecto para alcanzar el cerebro humano.

¿Por qué Tocar un Instrumento Musical Beneficia Nuestro Cerebro?

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Este video realizado por Anita Collins para TEDEd nos explica los fuegos artificiales que se disparan en el cerebro de los músicos cuando tocan y sus efectos positivos en el cerebro.

¿Sabías que cada vez que los músicos tocan sus instrumentos se desatan fuegos artificiales en sus cerebros?

Por fuera, puede que parezcan calmos y concentrados, que leen la música y ejecutan los movimientos precisos y practicados requeridos.

Pero dentro de sus cerebros hay una fiesta. ¿Cómo lo sabemos? Bueno, en las últimas décadas, los neurocientíficos han dado pasos enormes en la comprensión del funcionamiento del cerebro, estudiándolo en tiempo real con aparatos de IRMf y PET.

Se conecta a las personas a estas máquinas, y al leer o resolver problemas matemáticos
se activan las correspondientes partes del cerebro donde puede observarse actividad.

Cuando los investigadores pusieron a los pacientes a escuchar música vieron fuegos artificiales. Se iluminaron múltiples zonas del cerebro a la vez, conforme procesaban el sonido, lo separaban para entender los elementos como la melodía y el ritmo, y luego los unificaban nuevamente en una experiencia musical.

Nuestros cerebros hacen todo esto en una fracción de segundo entre que escuchamos la música y empezamos a seguir el ritmo con los pies. Pero cuando los científicos pasaron de observar los cerebros de quienes escuchaban música a quienes la tocaban los pequeños fuegos artificiales se convirtieron en un jubileo.

Resulta que si bien escuchar música hace participar al cerebro en algunas actividades muy interesantes, tocar música equivale para el cerebro a una actividad física completa.

Los neurocientíficos vieron encenderse múltiples zonas del cerebro que procesan diferente información en simultáneo en secuencias intrincadas, interrelacionadas, asombrosamente rápidas. Pero ¿qué aspecto de la música enciende al cerebro? La investigación es todavía muy prematura, pero los neurocientíficos tienen cierta idea.

Tocar un instrumento musical activa prácticamente todo el cerebro a la vez, en especial las cortezas visuales, auditivas, y motrices. Y como con cualquier otro ejercicio, la práctica disciplinada y estructurada de la música fortalece las funciones cerebrales, permitiéndonos aplicar esa fuerza a otras actividades.

La diferencia más obvia entre escuchar música y tocarla es que tocar música requiere motricidad fina, que se controla desde ambos hemisferios del cerebro. También combina la precisión lingüística y matemática, para la que el hemisferio izquierdo está más desarrollado, con el contenido nuevo y creativo en lo que sobresale el hemisferio derecho.

Por estas razones, se ha encontrado que tocar música aumenta el volumen y la actividad en el cuerpo calloso del cerebro, el puente entre los dos hemisferios, permitiendo que los mensajes lleguen más rápido a través de vías más diversas.

Esto podría permitirle a los músicos resolver problemas de manera más eficaz y creativa, en contextos académicos y sociales.

Dado que hacer música implica también elaborar y comprender su mensaje y contenido emocional, los músicos a menudo tienen niveles más altos de funciones ejecutivas, una categoría de tareas interrelacionadas que abarca planificación, formulación de estrategias, y atención al detalle y requiere análisis simultáneo de los aspectos cognitivos y emocionales.

Esta habilidad también tiene un impacto en el funcionamiento de la memoria. De hecho, los músicos presentan funciones realzadas de memoria: crean, almacenan y recuperan recuerdos mucho más rápida y eficientemente.

Hay estudios que encontraron que los músicos parecen usar sus cerebros altamente conectados para ponerle a cada recuerdo varias etiquetas: una etiqueta conceptual, una emocional, una de audio, una de contexto, como un buen motor de búsqueda de Internet.

¿Cómo sabemos que esos beneficios son distintivos de la música y no de, digamos, los deportes o la pintura? ¿Podría ser que las personas que se dedican a la música
ya fuesen más inteligentes de por sí?

Los neurocientíficos han explorado estos temas, pero hasta ahora han hallado que los aspectos artísticos y estéticos de aprender a tocar un instrumento musical difieren de cualquier otra actividad estudiada, incluyendo otras artes. Y varios estudios aleatorizados de los participantes, que mostraron los mismos niveles de la función cognitiva y el procesamiento neural en el inicio, hallaron que quienes fueron expuestos a un período de aprendizaje musical presentaban mejoras en múltiples zonas del cerebro, en comparación con los otros.

Esta investigación reciente sobre los beneficios mentales de tocar música nos ha permitido comprender mejor la función mental, revelando los ritmos internos y la interacción compleja que componen la orquesta increíble de nuestro cerebro.