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Spintrias, la moneda sexual de la Antigua Roma

Les presentamos la Sprintia, una desconocida moneda de la antigua Roma utilizada para solicitar y pagar los servicios prestados en los burdeles y prostitutas callejeras del Imperio Romano.

La sociedad romana era muy promiscua y liberal; las relaciones sexuales fuera de la pareja eran consideradas totalmente normales y en general, para los ciudadanos libres, existía una gran libertad sexual.

Hoy en día solo se conservan unas cuantas unidades de estas monedas, que en una cara muestra la imagen del acto sexual, y en la otra según algunos historiadores el precio del servicio solicitado.

La principal explicación de este evidente grafismo es la nacionalidad “extranjera” de la mayoría de esclavas y prostitutas de la época, que de esta forma podían superar la barrera idiomática.

Sin embargo, otros historiadores afirman que podría tratarse de una singular colección hecha a la medida para el emperador Tiberio quien ordenó acuñar estas simpáticas monedas  para incluirlas en una especie de juego sexual que practicaba en su palacio.

Enlace:  es.wikipedia.org

Monedas Infográficas

Este singular trabajo corresponde a la artista conceptual japonesa Mac Funamizu, quien pensado en el problema que tiene mucha gente para determinar fácilmente el valor de cada moneda, sobre todo extranjeros, viajeros y las personas ciegas.

Ha creado esta serie de diseños de monedas las cuales son muy fáciles y intuitivas de identificar su valor, tanto al observarlas como al simplemente tocarlas.

Árbol de Monedas

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En el Reino Unido, más concretamente en las zonas boscosas alrededor de Cumbria y Portmeirion, existe una curiosa costumbre, que consiste en incrustar monedas de baja denominación en los troncos de los árboles como  una forma popular de deshacerse de las enfermedades.

Es por esto que estos troncos aparecen llenos de monedas insertadas en sus cortezas. Incluso cerca de un pueblo de Gales, fue cortado un árbol hace unos cuatro años dejando el tronco en el camino, con el fin de ampliar la ruta de acceso al poblado, y en tan sólo unos meses, éste estaba totalmente cubierto de cientos de monedas de 2 peniques.

La costumbre de los transeúntes de incrustar estas pequeñas monedas en los troncos de los árboles, podría remontarse a principios de los años 1.700 en Escocia, cuando los enfermos y sus familiares pensaban que este simple rito los libraría de sus dolencias.