Los machos de la Mantis prefieren no ser devorados por las hembras

Los machos de la Mantis (Parastagmatoptera tessellata) en verdad que se juegan la vida en cada cita con la chica de sus sueños. Sabemos que, tras el encuentro sexual, la hembra devora al macho, y uno pensaría que estas chicas deben ser espectaculares si el macho está, literalmente, dispuesto a perder la cabeza por ellas.

Pero como los científicos son generalmente curiosos y pícaros, decidieron poner a prueba a los machos. Se les dieron tres opciones:

  1. Una hembra sola, con hambre;
  2. Una hembra que comía a una presa y
  3. Un macho sosteniendo a una presa entre sus tenazas.

A ritmo de tango (los investigadores son argentinos), los machos desplegaron sus encantos hacia las hembras que sostenían una presa pero… ¡Oh, sorpresa! Primero esperaron a que las hembras terminaran de comer antes de lanzarse a la conquista con lo que, evidentemente, disminuían las probabilidades de ser devorados por las caníbales chicas de hipnóticos ojos.

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