Un Corredor de 106 Años de Edad

Este es el maratonista más viejo del mundo, hoy día cumple 106 años de edad, pero mantiene su fuerza y vigor, asi como sus ganas de correr.

Fauja Singh, un hindú que a los 100 años, corrió más de 42 kilómetros y completó la maratón de Toronto. Si bien demoró ocho horas en llegar a la meta, se consagró como el hombre más grande en terminar una competencia de este tipo, y entró al Libro Guiness de los Récords con ese logro.

Hoy dia tiene 106 años, y aunque ya se retiro de las maratones, sigue corriendo por hobby.

Vestido con un turbante amarillo y con una camiseta a rayas amarillas y negras, y con el número 100 Singh completó los 42,195 kilómetros de la maratón de Toronto en ocho horas y 25 minutos. Singh cruzo la meta seis horas después que el ganador, el keniano Kenneth Mungara, este veterano deportista comenzó a correr a los 20 años, y se plantea participar en un relevo de la antorcha olímpica hacia los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Recordando su viaje a Australia, donde celebró su 102 cumpleaños en Melbourne, dice:

Recuerdo muy bien ese viaje. Todos me dieron mucho amor y me cuidaron muy bien. Tengo suerte de haber podido ver Australia tan tarde. mi vida.

Uno de sus lemas es que continuará corriendo hasta que muera, aunque en alguna ocasión ha ido todavía más lejos:

Intentaré seguir corriendo después de muerto, ha dicho con el buen humor que le caracteriza.

Fauja Singh tiene los record de 100 metros, 200 metros, 400 metros, 1 milla y 3000 metros dentro de su grupo de edad, aunque seguramente no haya muchos participantes dentro de este grupo,  toda una hazaña y todo ello con una dieta completamente vegetariana.

Tambien cuenta con añoranza:

Recibí dos cartas de la reina Isabel, deseándome felicidades en mi cumpleaños. La primera cuando cumplí 100 años en 2011 y luego el año pasado, cuando cumplí 105.

Cuando le preguntan por el secreto de su longevidad y juventud, él dice:

Creo que lo que me ha salvado es que no tengo ego ni codicia. Nunca he querido acumular dinero ni crear un gran saldo bancario. El gobierno aquí me da una pensión y lo que me quede, simplemente lo dono a la caridad